EL PODER DE LA IGNORANCIA
- La masa - Las masas-
A propósito de las elecciones del 26J, está claro, ha ganado la ignorancia.
Los más pobres y los más incultos han dado la victoria al
PP, quienes les habían quitado previamente, lo poco que tenían: El poco dinero y el poco conocimiento.
La mayoría silenciosa, la masa, -unos pobrecitos- en los que
todos se apoyan, a quienes todos manipulan para conseguir su victoria: el poder
y la explotación de todos incluidos los pobrecitos ignorantes que les votan.
La ignorancia es
cultivada, gestionada y distribuida por el PP -y demás partidos de derechas, más o menos- Es la principal causa de su
poder. Viven de la ignorancia de la gente.
Para ello y por ello, los llamados medios de comunicación y
de información: prensa, radio y Tv, principalmente, están a su servicio. Los
medios privados, en su gran mayoría, pertenecen a quien tiene el dinero, el
poder neo-liberal que está detrás de todas las políticas del PP. Los medios
públicos que Zapatero hizo que fueran pluralistas, en cuanto el PP llegó al poder
los hizo exclusivos suyos, para proclamar sus mentiras.
Tanto, medios privados como públicos son subvencionados y
pagados con dinero público, el dinero de todos nosotros. Nuestro dinero usado
para su propaganda.
Los profesionales que
campean por estos medios, pagados por nosotros, son quienes hacen la auténtica
labor de enaltecer la ignorancia, día a día, hora a hora, minuto a minuto.
Jabonan, edulcoran, limpian, tergiversan o
callan aquello que les conviene.
El caso es dar la vuelta a la realidad.
La
pequeña anécdota de Podemos, es exagerada y tergiversada al máximo, convertida
en mentira y repetida a todas las horas. Mientras las grandes operaciones
corruptas del PP son minimizadas, ocultadas, o limpiadas hasta convertirlas en
virtud.
Así todos los días del año
durante las 24 horas del día.
Así, durante años y años.
Merecen ser bien
pagados y condecorados por el poder, son los auténticos mercenarios de la
democracia, quienes limpian, pulen y dan esplendor a la miseria cotidiana. Los ángeles
de la muerte.
La masa inculta, ignorante,
amorfa, domesticada, rumiante, que no sabe ni contesta, que no lee, ni escucha,
ni entiende.
Que se justifica lavándose las manos, solo mira la tele y oye la
radio, comiendo permanentemente la basura que expelen los medios de
desinformación, de chantaje y de adulación, porque siempre repiten que el
ciudadano es muy responsable, sabe lo que hace, es crítico, que a él no le
engaña nadie. ¡Qué risa tía Felisa! Y él
se lo cree, ¡cómo no!
Los bobos ignorantes, -pobrecitos- cumplen con sus “derechos” y deberes
ciudadanos cada cuatro años yendo
orgullosamente a votar lo que les dice el amo, que les ha servido el “pienso”
–de comer y de pensar- durante cuatro años.
Se levantan temprano, hacen cola
ante el colegio electoral, se hacen los héroes anónimos –porque no son capaces
de expresar públicamente a quién votan ni porqué- salvadores del amo y de la
patria.
Domesticados para creerse importantes. Obedientes. Sin
opinión. Hipócritas. Inconscientes. Manipulados. Sirvientes. Esclavos. Sometidos
a quien ejerce el poder y la autoridad.
Protestan por nimiedades ante el vecino
pero no saben discernir quién es el responsable de su desgracia.
Ciudadanos
ejemplares. Salvaguarda de la patria y de los valores supremos. Se les cae la
baba cuando el poder y los medios de manipulación les adulan, proclamando su
madurez y responsabilidad.
Se sienten
porteros de su edificio repartiendo adulaciones y obediencias. Son lo que son:
porteros, no dueños, pero se creen dueños, con su uniforme y su gorra de empleado obediente.
La masa, las
masas amorfas, responsables de todas las desgracias, de todas las tragedias.
¡Pobrecitos!
En ellos se apoyaron las dictaduras, los nazismos, las falsas
democracias.
Sin ningún atisbo de desobediencia ni de rebeldía -sin
ninguna posibilidad-. Son como una secta –lavado el cerebro tienen-.
Repiten su
mantra, su oración, su rosario, su dicho, su refrán, su tópico, oído y comido,
amamantado desde la cuna.
No saben que todos sus dichos rutinarios alimentan al
amo que les da sopas de ajo cada mañana, y les mantiene en su redil,
resguardados de un lobo inventado, acojonados en la mentira.
No saben o no quieren saberlo, que se pueden comer otros manjares aparte de sopas, y que el auténtico lobo es
su amo. Cuidan al lobo –su amo-. Nunca han podido plantearse que el mundo, la
vida, su vida, podría ser de otra manera.
Solo conocen la versión del amo.
Son en cuanto tienen un amo.
Sin el amo no serían nada.
Su “personalidad” es
ser esclavo, obedecer.
Con ello pertenecen a algo importante: un marqués, un
rey, un presidente, un cura, una patria, una religión.
Pero no se pertenecen a sí
mismos.
No les digáis que están equivocados. Vuestra opinión,
consejos o discursos no sirven para nada. La masa es impermeable. Está blindada, su
actitud, su ignorancia, sus letanías, son su defensa. Tampoco entienden nada. No os preocupéis.
Esta ignorancia –
esta masa amorfa- es creada desde la
cuna. Y alimentada diariamente por el gobierno, por los medios de
desinformación, por la incultura, por el cotilleo, por el desinterés.
Pero el desinterés
y la abulia, se educan desde la infancia
por el sistema educativo, autoritario. Significa castrarles la capacidad de
asombro, de interés por lo que pasa a su alrededor.
Educación castradora,
domesticadora, que coarta todo el desarrollo de los impulsos naturales, de la
capacidad de investigación, de la capacidad de crítica, de la capacidad de ser;
uno, único, auténtico, indomable.
Con la castración el animal se doméstica. Ya solo sirve para trabajar, comer y rezar. En
su lugar se erige la obediencia a lo establecido. El padre, el patrón, el
presidente, las fuerzas de seguridad, la nación, el estado… representan el
orden.
Quedan atados a ello y subyugados, -bajo el yugo seducidos-, inconscientes
y felices. Lo nuevo para ello, significa el caos y la destrucción, el demonio y
la maldad.
Lo más fácil es pensar y creer que el mundo es así, que Dios
lo ha hecho así. Hay que resignarse a lo que hay, a lo que nos han dado. No puede
ser de otra manera. Aunque sea malo, nos
resignamos a ello. ¡Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer! Todo lo desconocido es malo, produce miedo e
incertidumbre. El miedo es inculcado y
reforzado por la ignorancia. Se cultiva la ignorancia y con ello el miedo. Las
democracias “falsas” y el autoritarismo cultivan ambas cosas. La ignorancia y
el miedo les favorecen. Hacen creer que el esclavo no lo es porque vive en una
jaula de oro, y cada 4 años vota lo que le han inculcado.
¡Pobrecitos”, no son corruptos como el estado, solo obedecen las órdenes.
Si les mandan asesinar o torturar, como en el nazismo y tantas otras dictaduras,
solo cumplen con su obligación, obedecen las órdenes, se lavan las manos…

No hay comentarios:
Publicar un comentario